Silvia Cruz Lapeña “Crónica Jonda”

Cronica Jonda

Silvia Cruz, más que Flamenca.

Historia, vivencias, recuerdos…, crónicas. Crónicas jondas, profundas, de la piel pa dentro y de la entraña hacia el todo.
Silvia Cruz es intensa y sus textos, no solo flamencos, te envuelven con pasión y la vida con su muerte saltan de sus páginas. No es fácil y lo consigue.
En estas crónicas o relatos, hay mucha generosidad por parte de la autora al mostrarnos la intimidad en su camino al andar abriendo el canal de emociones y, lo mundano, se resquebraja dando paso a unas reflexiones sin miedos.
Crónicas murcianas, bisevillanas, jerezañejas, del suma y sigue madrileño, de tulipanes que cada vez se abren más a ese arte que la interroga y una Barcelona, ona, ona, ona, donde surfea, donde ama, donde sobrevive.
Paco el de Luzía y su “hermano” de la Isla, madres de sus padres, bahías contaminadas, Dorantes hurgando en las tripas de un piano, arte de regaliz, disfraces de pobre, castañuelas paquistaníes, pan sin tomate en la Cataluña actual, el amor mejor sin calma, las manos de Bobote y Manuel Bohórquez, las irregularidades de Presidentes del fútbol patrio, la “canzonetista” Cristina Cruces Roldán, unas alegrías por Charlie Hebdo, Renaud de Lucía, Taller de Músics 1714, los espíritus del Lloyd Hotel, ¿Ciudad del Flamenco?, la Malagueña del Sorbito de Dani de Morón, machismo generalizado y cursar segundo de jazmines.
Fin del Viaje y, como nos ocurre con las obras de Vila-Matas o Wiesenthal, queremos más.