Fernando López Rodríguez “De puertas para adentro”

Fernando Lopez Rodriguez

Disidencia sexual y disconformidad de género en la tradición flamenca.

Que nadie piense que en este libro encontrará una morbosa lista de nombres de artistas flamencos que han salido o están en el armario.
Fernando López Rodríguez profundiza en las dificultades que él ha vivido en primera persona por su homosexualidad y, en su condición de bailaor, filósofo y coreógrafo, es capaz de conjugar su visión técnica con un análisis preciso y la perspectiva necesaria para con una disciplina de roles muy marcados donde la tradición manda y al final, el autor se pregunta si el que está en el armario es el mismo flamenco.
Contenido de rica reflexión que parte del “Tratado de bailes de sociedad” del maestro José Otero, publicado en 1912, y en el que quedan bien definidas las normas y a quien van dirigidas. El hombre desaparece de la escena y son los valores estéticos femeninos lo que hacen “de la mujer flamenca una portadora de valores masculinos y del hombre homosexual un callejón sin salida”.
En los conflictos corporales ahonda en la invisibilidad de Antonio Mairena, la sutileza de Miguel de Molina, las ambiguas estrategias de Antonio Ruiz Soler o las interpretaciones de Pedrito Rico y Rafael Conde “El Titi”.
Termina la primera partes del libro acercándose a Esmeralda de Sevilla y Ocaña en su travestismo de resistencia y a la transexualidad con las artistas gaditanas La Petróleo y La Salvaora.
En la segunda parte entra en detalles sobre el trabajo, artístico y de identidad, de Olga Pericet, Marco Flores, Daniel Doña, Cristian Martín, Juan Carlos Lérida y, también, de algunos proyectos propios para acabar con momentos concretos como “La Guajira” de Belén Maya con Mayte Martín y “Afectos” de Rocío Molina y Rosario La Tremendita.
El libro se cierra con una tercera parte presentada como: “Cuestiones Maricabollo Fundamentales”. Aquí, puntualiza sobre técnica, bailaores pasivos, feminidad, lesbianismo, ideología, lo contemporáneo o lo moderno, etc.
Fernando López Rodríguez nos habla de la dificultad de zafarse del secreto, incluso del secreto a voces, porque el secreto se cansa y lo que más desea el secreto es dejar de serlo y no vivir de puertas para adentro.